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Endgame – Bobby Fischer remarkable rise and Fall pp.258

Frank Brady

Crown Publishers, New York

Ayer tuve una muy interesante comida en la que prescindiendo de detalles, un abanderado de una industria clásica me vino a decir, después de dos años de discusión, que sí, que tenía razón, pero que “no estaban preparados”. Que ahora que están perdiendo hasta la camisa, “quizás lo estemos, dependerá de decisiones que se tomen en Septiembre”

Carlos Suárez, en la revista Gigantes de este mes , hace una lectura fantástica de porqué salió del Real Madrid:

Mi gran error en esta última etapa en el Real Madrid ha sido no arriesgar. No fuí nada atrevido y lo pagué.

La coda la pone la propia revista:

Esta pérdida de frescura se tradujo en la pista; como no hacía falta que tirara, no tiraba. Como lo que pedían era muy limitado, fue limitando su juego, hasta convertirse en irrelevante. Los entrenadores suelen pedir a los jugadores que se especialicen para luego pasar a prescindir de ellos porque no hacen lo que les quitaron de hacer.

Fascinante. Te terminan echando por tener miedo a que te echen.

El caso Microsoft – Nokia ha dado mucho de que hablar al respecto de porqué ambas compañías, gigantes en su tiempo, se están viendo en la situación en la que están. En este artículo se mencionan una serie de cosas relativas a Microsoft, pero son aplicables también a Nokia. Hay una frase en concreto que es demoledora.

Sadly, it is more likely than not that Microsoft will go the way of Kodak, RIM, and Nokia—all of which tanked because they were busy protecting old turf.

¿Dónde quiero llegar a parar con todas estas metáforas?

A plantear porqué pienso que las agencias nunca liderarán la transformación del mercado.

Yo mismo caí en ese error. Fuimos a ver a todas las agencias de medios, al máximo nivel de interlocución. Todos eran conscientes de lo que planteábamos. Ninguna nos negó la razón. Pero no llegamos a nada. Es posible que fuéramos unos paquetes planteando el tema, o que no fuéramos capaces de articularlo. Pero ahora, echando la vista atrás, lo tengo claro: Era imposible.

Las palabras de Steve Jobs suena más fuertes que nunca

If you don’t cannibalize yourself, someone else will

Tan sencillo como eso. En el momento en el que tienes algo que defender, estás muerto. Sencillamente porque no pones toda la carne en el asador. Tienes rémoras. Falsas sensaciones de know how. Ascuas de tu gloria pasada y pudor de admitir que empiezas de cero. Presión del Consejo de Administración. Presión de los mercados. Presión de tu padre, del que heredaste la compañía y que te mira con ojos de halcón. Presión de la orgullosa historia de tu firma, que firmó a los Beatles, conquistó el espacio o fué la primera compañía de una capitalización billonaria. Tu propio miedo de cagón.

Calacanis le dice a Microsoft que haga un all in con el tema de las Apps. Me puedo comprar su tesis con pequeños matices, pero lo que me compro completamente el concepto de All in, Microsoft necesita foco, jugarse todo a una carta. Si haces demasiadas cosas no haces ninguna. La estrategia es el arte de decidir que no hacer, como decía aquel.

Cuando le “devolvieron” Apple a Steve Jobs, éste mismo admite que le quedaban diez meses de cash. Una vez cortadas las líneas que no chutaban, había que sacarse algo revolucionario de la manga. El hambre da el filo, el culo gordo da lo que da.

La comida de ayer tuvo una coda excepcionalmente significativa. Estuvimos hablando de nuestros planes de futuro y yo veía que se le estaba desencajando la cara de lo que le contábamos, no por el potencial de lo que contábamos, sino por el nivel de riesgo que estábamos asumiendo.  Le impresionamos tanto que dedujo que estábamos en la ruina más negra y nos invitó a la comida, que habíamos pagado a escote. Le dimos lástima.

 

Nosotros consideramos que comparado con otra gente, nuestro riesgo es ridículo. Pero el riesgo, obviamente, es subjetivo.

Como dice aquí el pollo, somos unos segurolas. Unos amarrateguis. Lo gracioso de todo esto es que no sabemos que como país estamos sembrando nuestra propia destrucción. Nos comerán por los pies países que no tienen nada que defender. El hambre mueve el mundo, y es complicado tener sangre en los ojos desde el culo gordo. Y gente que está en negocios condenados a la extinción se siente más seguro que gente que salta, no sabiendo si caerá sobre un colchón o si piensa hacerse las alas mientras cae.

Por eso las Agencias de Publicidad serán exterminadas por startups, o por compañías grandes no relacionadas con la publicidad como su negocio core (Como Sony se fulminó a SEGA o Apple terminó con las discográficas).

Espero ser una de ellas. Pero si no lo soy, será por mi propia incompetencia. Otra los asesinará, sea en Hungría, Palo Alto o Palafrugell.

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