Uno de los principales problemas que tenemos los que nos dedicamos a la personotecnia y en concreto a la publicidad dirigida es que imponemos menos respeto que [ponga usted aquí su mingafría preferido].

Ejemplo palmario: Post en el blog de Enrique Dans sobre publicidad en Red, una keynote dada en el seminario de La Red Innova. En realidad una disertación sobre lo obvio (Que la publicidad actual online es una p… m…. y que está en manos de momias incapaces ni siquiera de plantearse una reconversión) y una aproximación a los posibles escenarios alternativos tipo Lost (Ni una sola propuesta de resolución ni un solo cabo suelto cerrado, todo en aras a la “discusión abierta” – ¿Que no tengo ni idea de como hacer una propuesta alternativa o cerrar esto de una manera elegante? Maledicencias)

El meollo del asunto no está en el post, (A mi juicio Enrique es un buen divulgador y no tiene por qué ser experto en todo de lo que habla) está en los comentarios. Abro yo mismo los comentarios con uno más o menos inofensivo (y una pequeña cuña publicitaria para Singular), pero poco a poco la gente va entrando el calor.

Y empiezan a volar las perlas…

Contesto con el comentario #9 a una serie de perlas reflejadas en el comentario #6 que no son propias, son de un posteador habitual del blog de Rodolfo Carpintier. Básicamente intento decir porqué no hay buenas implementaciones de publicidad a día de hoy: No hay know how real de como hacerlo. Mejor dicho, no está accesible a los actores tradicionales.Y no hay tecnología que cierre ese gap.

Bastante más interesantes son los comentarios #7 y #8

¿Puedes decirme cómo exactamente puede saber una empresa que la persona que está delante de un contenido audiovisual/textual entra su perfil de cliente potencial? No sé… a menos que el comerciante tenga en su mano algo bastante complicado: tu perfil sociológico en lamano (edad, nivel económico, trabajo, etc…) a parte de tus preferencias a la hora de comprar. Según tú, ¿cómo se podría hacer eso hoy en día?

¿Involucrando al cliente? Proponiéndole una propuesta de valor para sus datos? ¿Dejándole claro que el saca algo de esto? ¿La escuela Google de sondas anales ha dejado tanta traza que no hay otros escenarios posibles que no sea el sacarles los datos al estilo comadreja?

Claro que sé que si estás en la web de Amazón y estás mirando la ficha del producto X, es fácil presentarte debajo productos que interesó a otros clientes que compraron el producto X que tú estás mirando. Pero ya. Poco más se puede personalizar, al menos de forma PASIVA por parte del consumidor!!!

También conocido como filtrado colaborativo, con limitaciones y posibles soluciones que ya hemos comentado en otros foros. La palabra clave aqui es pasiva. Sin mencionarlo explícitamente, se dice una de las grandes realidades de la publicidad personalizada y que redunda en lo mencionado anteriormente: No hay personalización posible sin confianza mutua y complicidad.

Sorry Google, aunque lograras hacér Google Toilet (no es una idea mía) y pudieras analizar las heces de la gente, te seguirían faltando datos para hacerlo como es debido.

Bernardo explicita unos cuantos números (gigantes!!!!) de cuanto puede llegar a ocupar este tipo de información y de la dificultad de analizarla y extraer información y conocimiento útil al “anunciante”, por ejemplo.

Yo creo que incluso él es demasiado optimista: cree que el volúmen de datos es manejable, aunque de forma costosa y aún no muy clara de cómo hacerlo con éxito. Yo creo que de hecho costará bastante más técnicamente realizar este tipo de cálculos, y que además, cuanto más avancemos en la rapidez de cálculo más información recaudaremos de cada individuo, así que es como una hélice sin fin… no tengo nada claro que la tecnología permita grandes cambios, de momento, de lo que ahora se hace en publicidad.

Básicamente, Bernardo plantea que se lograrán más exitos en el perfilado según mejoren los conocimientos de estadística, se acumulen más datos, aparezca una nueva generación de actuarios y estadísticos. Bien, es una opinión, pero creo que tiene un techo de cristal claro, como les pasó a la gente de Netflix.

Por cierto, si alguien entiende lo que quiere decir el compañero del comentario #10, que me lo explique. Yo leo que hay una especie de Illuminati dentro de Google que conoce una tecnología que a mí se me escapa, pero es tan surrealista que en realidad podía ser cualquier cosa. O yo, que estoy espeso.

A veces pienso que si fuera neurocirujano hablaría de nanocirugía cerebral con láseres de neodimio y la gente no tendría les oeufs de opinar de una manera tan contundente sobre temas complejos que desconoce. Pero amigos, esto es personalización y publicidad dirigida, así que barra libre.

Anuncios